Hongos extraños que quizás no conocías

El reino Fungí, al cual pertenecen todas las clases de hongos es bastante extenso y está compuesto por más de 1.5 millones de especies. De las cuales, por el momento, se ha logrado catalogar un poco menos del 5 %. Dentro de estas, unas 100.000 especies de hongos, de distintas formas y tamaños. Las cuales jamás dejan de sorprendernos. Así que, en este post veremos algunos de los hongos más extraños y sorprendentes del mundo.

Cerebro de cristal (Mixarium nucleatum)

Propio de los bosques de América, Nueva Zelanda y el centro de Europa, es un tipo de hongo con una apariencia bastante particular. Presenta un color blanquecino o gris y una textura acuosa y gelatinosa que nos recuerda de inmediato al cerebro. Suele crecer sobre la madera muerta. A pesar de no ser venenoso, no se tiene ningún interés culinario en él ya que es indoloro y sin sabor.

Estrellas de tierra (Geastrum britannicum)

Una especio oriunda de Reino Unido, con un tallo que se asemeja mucho con un torso con extremidades a sus costados y una cabeza redondeada que le brinda una apariencia como la de un humano o un maniquí.

Dedos de muerto (Xylaria polymorpha)

Esta especie de hongos suele adherirse a árboles muertos o enfermos, en donde comenzaran a segregar una especie de enzima para descomponer la madera y luego obtener energía a partir de la madera en descomposición. Como resultado de esto, los hongos brotan en el suelo con una apariencia muy parecida a la de los dedos de un muerto. Por lo que podrían darle un buen susto a más de uno.

Hongo nido (Cyathus olla)

Reciben este nombre gracias a que su cuerpo fructífero tiene una forma redonda como una olla o un nido y en su interior se pueden encontrar pequeñas formas circulares como huevos, que en realidad son unas estructuras reproductivas llenas de esporas. Pueden encontrarse alrededor de todo el mundo, pero hay zonas de Europa en donde se considera una especie en peligro de extinción. No son venenosos, pero tampoco son muy apetecibles.

Velo de novia (Phallus indusiatus)

Este tipo de hongo gusta de climas tropicales y se puede encontrar en todos los continentes exentando a Europa. Es un hongo comestible, muy consumido el continente asiático. Al alcanzar la madures este elegante hongo despliega una especie de velo cubierto de una sustancia similar al limo que utiliza para atraer insectos que la ayuden a diseminar sus esporas.

Pedo de lobo gigante (Calvatia gigantea)

Se trata de uno de los hongos más grandes del planeta, alcanzando longitudes de más de 1 metro y un peso de casi 20 kg. Es común encontrarlo en prados y bosques caducifolios. Crecen como un gran huevo o una gran esfera blanca y puede comerse sin ningún problema, de hecho, tiene grandes propiedades antihemorrágicas, por lo que puede ser muy útil en situaciones de emergencia.

Hongo pulpo (Clathrus archeri)

Nativo de Australia y Tasmania, pero que ha sido introducido a otras partes del mundo, es un hongo que parece sacado de una película de ciencia ficción. Suele tener entre 4 y 7 “tentáculos” que nacen de una estructura muy parecida a un huevo. Al madurar emite un olor muy fuerte parecido al de la carne podrida que usa para atraer a los insectos, así que no es conveniente estar cerca de uno. También recibe el nombre de “los dedos del diablo” por su aterradora apariencia.

Phillipsia púrpura (Phillipsia subpurpurea)

Exclusivos de Australia, esta clase de hongos tiene un cuerpo fructífero en forma de copa, de color blanco por fuera y de un color púrpura o rojizo en algunos casos por dentro. Esta peculiar forma le permite almacenar más agua en su interior. Por lo general crece sobre madera en descomposición. Como se sabe muy poco de ella aún no se sabe si es toxica, pero es mejor no comerlas.

Hongo venoso (Rhodotus palmatus)

Se trata de un tipo de hongo cubierto de una serie de líneas elásticas de color rosado o rojo suave que crea un conjunto de cavidades. Su aspecto puede recordarnos a las venas humanas. Crece por todo el hemisferio norte de planeta en los continentes europeo, asiático, norteamericano y el norte de África. Si bien no es venenoso, es bastante amargo, por lo que no se utiliza en la cocina.

Jaula roja (Clathrus ruber)

Esta clase de hongos recibe su nombre debido a que su cuerpo fructífero está constituido por una estructura en forma oval con varios elementos entrelazados que se asemeja mucho a un enrejado. En el interior de esta jaula se encuentra una membrana mucosa, con un olor muy fuerte a carne podrida que emplea para llamar la atención de los insectos y que estos le ayuden a diseminar sus esporas. Crece en las praderas de Europa, Asia, Australia o Estados Unidos. Es un hongo tóxico y tiene un olor muy desagradable por lo que no es comestible.

Hongo diente sangrante (Hydnellum peckii)

Un tipo de hongo bastante aterrador, presenta un cuerpo blanco con unas gotas de un jugo rojo que se parece mucho a la sangre. Crece en bosques de Europa y Norteamérica en las cercanías de algunas especies de árboles. A pesar de no ser venenoso, su sabor es muy amargo y no se puede comer, pero su puede ser de utilidad, puesto que, su jugo puede ser utilizado como un tinte natural.

Hongo de la luz eterna (Mycena luxaeterna)

Natural de la amazonia brasileña, este tipo de hongos tiene la increíble habilidad de brillar por las noches gracias a un gel espeso que circula por su interior que le brinda propiedades bioluminiscentes que lo hacen emitir un brillo verdoso. Aunque no es venenoso, no se tienen ningún interés culinario en él.

OVNIs (Mycena chlorophos)

Es una de las 71 especies de hongos que brillan en la oscuridad, sin embargo, esta es bastante particular, pues parece contar con una especie de reloj circadiano que hace que este hongo alcance un pico en sus propiedades bioluminiscentes en la noche. Esto sucede porque la luz atrae a los insectos nocturnos y estos servirán de ayuda para esparcir las esporas del hongo.

Hongo zombie (Ophiocordyceps unilateralis)

Se trata de hongo parasitoide con la capacidad de control del cerebro de las hormigas y arañas convirtiéndolas en auténticas “zombies”. Una vez este hongo tiene el control total sobre su huésped busca un lugar alto, por lo general una hoja, que le permita diseminar sus esporas en un área muy extensa. Una vez cumplido este objetivo, el hongo procede a consumir el insecto huésped dejando solamente su exoesqueleto, en donde crecerá el tallo del hongo y comenzará a disipar sus esporas en búsqueda de nuevas víctimas. Por lo general se puede encontrar esta clase de hongos en los bosques tropicales de Sudamérica, aunque también es posible encontrarlos Estados Unidos y Japón, en donde es un poco más inteligente, y en vez de subir a una hoja, busca una rama que le brinda mayor firmeza y más tiempo para diseminar sus esporas.

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