Fósiles en ámbar: Sorprendentes criaturas preservadas por millones de años

Los fósiles en ámbar son realmente sorprendentes, debido a que preservan muy bien los restos fósiles y nos muestran muchos detalles de ellos. El ámbar es resina de origen vegetal que se ha fosilizada. Hoy en día se le considera como una piedra semi-preciosa y es utilizada ampliamente en la joyería. Sin embargo, lo que hace más llamativo al ámbar son los fósiles que puede albergar, pues esta resina podía caer sobre pequeñas criaturas y plantas y preservarlas por millones de años en un estado casi perfecto.

Mejores fósiles en ámbar

A continuación, podrás ver algunos de los fósiles en ámbar más sorprendentes y mejor conservados.

·         Amonita (99 millones de años de antigüedad)

En este fósil en ámbar podemos observar la concha de una amonita y algunas formas de vida marina diminutas. Las amonitas pertenecen a un grupo de moluscos muy antiguos que existieron hace millones de años. Su origen se remonta a más de 400 millones de años, por lo que existieron a la par con los dinosaurios. Los parientes vivos más cercanos a esta especie extinta de moluscos son los pulpos y calamares. Las amonitas jamás vivieron en tierra, lo que hace que este fósil sea aún más sorprendente.

·         Caracol (99 millones de años de antigüedad)

Este es el caracol más antiguo con tejido blando encontrado hasta ahora. Su par de tentáculos y los ojos del caracol se conservaron intactos en ámbar. El fósil encontrado es ancestro de Cyclophoridae, una familia de caracoles terrestres.

·         Alas de la era de los dinosaurios (casi 100 millones de años de antigüedad)

Esta punta de ala de casi 100 millones de años incluye huesos, tejidos blandos, y plumas conservados en ámbar. Los paleontólogos creen se trata del ala de un Enantiornithes, un tipo de dinosaurios aviares que se extinguió a fines del Cretáceo.

·         Dinosaurio carnívoro más pequeño (99 millones de años de antigüedad)

Bautizado como Oculudentavis khaungraae, se trata de un pequeño dinosaurio muy parecido a un ave, con la excepción de que sus ojos eran más parecidos a los de un lagarto. Además, sus ojos tenían otros rasgos que como una pupila pequeña, lo que nos sugiere que estaba preparado para vivir durante el día. Esta especie de dinosaurios tenía un tamaño similar al de los colibríes modernos. Sin duda uno de los fósiles en ámbar más sorprendentes.

dinosurio en ambar

·         Planta carnívora (40 millones de años de antigüedad)

Con una antigüedad de 40 millones de años fue hallada en Suráfrica, en un estado de conservación tan bueno, que los investigadores pudieron estudiar y apreciar al detalle toda su taxonomía.

fósiles en ámbar planta carnívora

·         Ancestro de las arañas (99 millones de años de antigüedad)

Se trata de la Chimerarachne yingi, una especie de arácnido que era mitad araña con cola de escorpión. El ejemplar estaba fosilizado en ámbar y fue encontrado al norte de Myanmar en Birmania. Fue extraído hace más de una década en compañía de algunos fósiles en ámbar de ejemplares de diferentes tipas insectos.

·         Gecko (54 millones de años)

Los geckos son una especie de lagartos bastante común. Sin embargo, en este caso de trata de un fósil en ámbar de un gecko de unos 54 millones de años de antigüedad que ha sido muy bien preservado.

·         Hormiga infierno (99 millones de años de antigüedad)

Este fósil en ámbar nos muestra una especie de hormiga prehistórica identificada como “Ceratomyrmex ellenbergeri”. Lo mejor de este fósil es que presenta algunas de las primeras evidencias directas que muestran cómo ésta especie de hormigas del infierno hacia uso de sus rasgos asesinos. Abriendo sus extrañas, pero mortales mandíbulas en forma de guadaña en un movimiento vertical con el que podía sujetar a la presa contra sus apéndices similares a cuerno.

·         Mantis religiosa (30 millones de años de antigüedad)

La mantis religiosa incrustada en esta preciosa piedra de ámbar de poco más de una pulgada de tamaño, ha quedado conservada, resistiendo al paso del tiempo, durante más de 30 millones de años.

Este gran ejemplar de fósiles en ámbar proviene de la República Dominicana y su nombre se deriva de la extinta Hymenaea protera, un tipo de árbol leguminoso prehistórico.

Esta mantis, se encuentra muy bien conservada como una mini escultura fosilizada, Su aspecto muy parecido al de las mantis de la actualidad. En el 2016 fue vendida a través de Heritage Auctions por un monto superior a los 5.000 euros.

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